Si alguna vez has jugado al ajedrez de forma competitiva, te habrás dado cuenta de que puedes aprender mucho sobre tu oponente a partir de las decisiones que toma sobre un tablero de ajedrez.

Esta es la base de lo que hemos llegado a llamar «ajedrez terapéutico».

  ¿Cuándo se exploró por primera vez el ajedrez terapéutico? Hace poco más de mil años.

El médico persa Rhazes, director del hospital de Bagdad en el año 900 d.

C.

[1] se dio cuenta de los paralelismos que tenía el ajedrez con la experiencia humana.

Utilizó el ajedrez como metáfora, en un esfuerzo por ayudar a sus pacientes a conceptualizar mejor sus problemas.

La terapia del ajedrez no captó mayor atención hasta 1994, cuando José A.

Fadul y Renaldo Canlas, redescubrieron la terapia del ajedrez, y comenzaron a integrarla en su psicoterapia.

  Beneficios del ajedrez como herramienta terapéutica El ajedrez se utiliza en la terapia de diversas maneras.

Uno de los beneficios del ajedrez en un entorno terapéutico, es utilizarlo como puente entre el médico y el paciente.

El ajedrez es un juego que se juega con reglas claras, donde se ponen a prueba las decisiones entre agresión y pasividad, riesgo y abstención, y disfrute frente a frustración.

Esto puede ayudar a facilitar el intercambio de información entre el paciente y el médico, permitiendo que ese intercambio se produzca a través de un juego.

  Otro beneficio fascinante de la terapia de ajedrez es el escrito por Thomas Janetius, en su libro «Character Education with Chess».

Describe cómo las partidas de ajedrez son el cumplimiento de los deseos.

Cada partida no sólo sirve para dilucidar los problemas internos con los que uno se debate, sino que también puede iluminar el remedio para estos problemas.

Incluso el propio ajedrez ha demostrado que potencia la concentración, la visualización, la ponderación de opciones y el pensamiento abstracto.

  El psicoanálisis de las partidas de ajedrez y la terapia del ajedrez en su conjunto es una faceta fascinante del ajedrez sobre la que nos encanta leer.

El ajedrez no tiene por qué ser sólo un juego al que se juega por diversión.

Sepa que el ajedrez en sí mismo es una herramienta para entenderse a sí mismo, y utilizarlo como tal es algo que fomentamos de todo corazón.

Únase a nuestros clubes de ajedrez semanales y déjenos ayudarle a explorar los enormes beneficios del ajedrez.

  1.

Iskandar, Albert (2006).

«Al-Rāzī».

Encyclopaedia of the history of science, technology, and medicine in non-western.

cultures (2nd ed.

).

Springer.

pp.

155-156

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *